En este lugar estuvo situado el casino del barrio Lucero, construido en 1931 por los propios vecinos, que adquirieron el solar y lo edificaron con intención de crear un centro de reunión, ocio, convivencia y promoción cultural

En 1925 muy  cerca de la Casa de Campo de los señores Reyes, entonces Alfonso XIII, estaba surgiendo una nueva zona casi urbana. El señor Talavera, que había comprado a la familia de los Castañeda la gran Huerta de la hermita de San Miguel de Luche, consiguió parcelar aquellas tierras de cultivo y ponerlas a la venta con toda la ley.

Muchas familias de Madrid y de fuera de Madrid compraban esas parcelas, construían una casita de planta baja, la mayoría cavaba un pozo y a seguir trabajando con un techo  y un espacio para un corral como apoyo de la despensa de casa. Poco a poco, entre el antiguo Camino de la huerta a Carabanchel, los viejos carriles agrícolas, el arroyo y la vía del tren a Almorox fueron surgiendo lo que serían las calles del barrio.

          A ese barrio, tanto en el registro de la propiedad de Getafe, como en el ayuntamiento de Carabanchel, le denominaron oficialmente Barrio del Lucero. Tomaron este nombre del plano del catastro del siglo anterior, que denominaba así a una zona próxima a una “Atalayuela” que coincide con el actual cerro del mirador del parque de la Cuña Verde de Latina.

          Aquellos eran tiempos complicados y agitados. Dos años antes Primo de Rivera había dado un golpe de estado y el rey citado al principio de este artículo anuló la constitución vigente hasta 1923, y le confío el gobierno del reino. Se le conoció como la dictadura de Primo de rivera.

El término de complicado y agitado se queda bastante corto: problemas en las colonias de África (guerra con muchos muertos,…), Mussolini en Italia, movimientos sociales (sindicatos, etc. muy activos) y economía complicada.

          Los nuevos ciudadanos de aquel Barrio del Lucero iban creando una convivencia variada, que pocos años después, en 1931, negociaban con la corporación municipal de Carabanchel que les nombraba un alcalde de barrio como a los demás barrios, tenían grupo cultural, casino del barrio,  incluso varios círculos político sociales, etc. Hay que reconocer que la  plaza mayor del municipio queda más lejos que la Puerta del Sol de Madrid, diríamos que parecía una pequeña república independiente con poco más de doscientas o trescientas familias según algún escrito que nos ha llegado y un reportaje fotográfico del frente de de guerra en la zona de la carretera de Extremadura en año 1937 antes de la destrucción total.

          En 1936, aquel joven barrio y sus habitantes vieron rota su vida y su economía como si se tratase de la peor de  las actuales Danas climáticas. En los cinco años que van desde la proclamación de la República hasta la rebelión militar, la población de aquel pequeño barrio de Carabanchel estuvo inmersa en las inquietudes sociales que agitaban Madrid, según han contado los nacidos en los primero años del siglo. El levantamiento militar ocasionó enfrentamientos de consecuencias violentas y dramáticas, incluyendo asesinatos. Desde Julio del 36 un buen número varones jóvenes y menos jóvenes del barrio se apuntaron voluntarios a “defender” la República, no sólo por ideología, sino también porque la vida laboral se había detenido y como voluntario en el ejército por lo menos se comía. Por otra parte, cuando las tropas del ejército franquista estaban a las puertas de nuestro barrio las autoridades ordenaron la evacuación de todo el vecindario. Como sucede en las guerras actuales las familias salieron con lo puesto, las escrituras y poco más.

          En Abril de 1939 pocos días después de anunciar el fin de la guerra civil, lentamente fueron regresando a lo que había sido su barrio. Todo estaba arrasado. Solamente había trincheras y escombros o restos de las casitas.

          Esta fecha señala el segundo comienzo del Barrio del Lucero. Podemos decir que hace ochenta y seis años el barrio y su vecindario comenzó la nueva construcción del barrio, sus casas y la convivencia a pesar las personas que se habían tragado la violencia de la guerra y las que estaban privadas de libertad por la represión de los vencedores.

SOLAR DE LUIS PANDO-ANTIGUO CASINO

Como queda brevemente relatado en los párrafos anteriores, los vecinos del Barrio del Lucero entre los años 1925 y 1936 habían consolidado y articulado un reseñable nivel del tejido social o asociativo. Entre otros, lo que llamaban sociedad de vecinos.

De ella tenemos el escrito con los nombres de las personas que aportaron dinero para comprar un terreno y ofrecérselo a la corporación municipal de Carabanchel Bajo para que les construyese unas escuelas municipales. Se trata del solar donde está el conservatorio de música Teresa B. (Palmípedo 3), después de la guerra, fue ocupado con infraviviendas y más tarde con la anexión de los ayuntamientos limítrofes, pasó al patrimonio de Madrid municipio.

Además de este solar comprado por el vecindario, otro grupo de vecinos decidió comprar un terreno para construir ellos mismos un espacio común en el que poder reunirse con diferentes actividades. El solar de las escuelas lo tenemos datado en 1931. Este segundo creemos que se compró y construyó por esas mismas fechas antes de las elecciones de 1931. Sus muros es lo único que llegó a nosotros. Después de la guerra estuvo utilizado por varias familias que fueron finalmente realojados antes de 1999 y demolidos los muros originales posteriomente. En este asunto participamos como asociación, eran los años de otros realojos dentro de nuestro barrio, aproximadamente en 1999 la asociación organizó en ese solar ya vacío, unas jornadas vecinales antes de las elecciones municipales de ese año, entre otros temas, se trató la historia de ese solar con la presencia y participación de los vecinos antiguos que habían participado en la construcción del llamado casino del barrio, ellos o sus familias. Contaron, que cada cual aportó o bien dinero o material de construcción (ladrillos, etc.), horas de trabajo manual (picar o construir) o también trasportando materiales con sus carros y caballerías. A cambio de esas aportaciones, recibían un justificante llamado “acción”. Esos testimonios los tenemos grabados, tenemos cerca de diez documentos firmados por esas personas tipo de declaración jurada indicando que adquirieron los terrenos que forman la esquina delimitada por las fincas de c/Luis Pando 1 y 3 y c/Alhambra 18C, con aportaciones voluntarias, económicas, de materiales y de trabajo personal, construyéndose un Casino, equivalente hoy a un Centro Socio-Cultural. Ubicación del antiguo casino Asociación vecinal de Lucero En la segunda legislatura del PP (años 95) con la colaboración de la concejala de Latina celebramos varias reuniones con la empresa municipal de la vivienda (EMVS), estaba entonces de concejal de vivienda Sigfrido Herraez, en esas reuniones se comprometieron a construir las viviendas permitidas por el planeamiento urbanístico. Para eso el ayuntamiento cedió la parcela a la empresa municipal de la vivienda (EMVS) y también se comprometió a ceder los bajos para uso de la asociación, como heredera entre comillas, de los vecinos de los años 30. Esto tema se estancó a la hora de aclarar la propiedad de las dos parcelas: la del solar actual vallado, estaba claro que era de titularidad municipal, pero el solar en el que se ha construido recientemente (Alhambra 18 C) no aparecía su inscripción en el registro. En ese punto el tema se estancó en 2010, pasaron tres legislaturas sin negociar nada, incluida la legislatura de Carmena.

Antes de que aparecieran los supuestos dueños del solar recién construido hicimos diferentes gestiones en el registro de la propiedad. Tenemos los documentos resultantes. Primero resaltar que después de perder la guerra los vecinos supervivientes procuraban romper cualquier documento que les pudiese relacionar con algún colectivo relacionado con los perdedores (los nombrados como “ELLOS”).

En segundo lugar la primera inscripción en el registro se hizo en 1944, ese asiento se dice Que: D. Luis Pando delega en otra persona residente fuera de Madrid (probablemente Sevilla) para vender esa parcela al matrimonio Frías (Victoriano y Paula). La segunda inscripción es de 1957 en la cual el Ayuntamiento compra esa parcela como expropiación para hacer la calle Higueras como nuevo acceso al barrio camino de Carabanchel.

Al final, un bien público municipal, después de veinte años continúa sin utilizarse a pesar de la actual falta de vivienda y la falta de espacios de cohesión vecinal. En esta legislatura retomamos el contacto con Ayuntamiento y nos contestaron que el solar era demasiado pequeño para que la EMVS pueda abordar la construcción de nueve o diez viviendas, este año, hemos querido reivindicar este espacio vecinal en la fiesta de carnaval 2025 reclamando que vuelva a ser un lugar de reunión vecinal, un sitio común para todo el vecindario.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *